Dimite el concejal Cristian Ramírez. Tres años sostenido por Begoña Carrasco después de la inmoralidad de no pagar las multas de la zona azul. Casi dos centenares de multas acumuló este personaje. Lo defendió el concejal fake con una verborrea difamadora y llena de mentiras. Lo defendió la Sra.Carrasco, que lo había tenido como alquilador de la furgoneta negra que acosó a otros partidos políticos como SOM CASTELLÓ (reconocido ante sede judicial por ese otro personaje llamado Javier Torres que compró una cadena corta para no encadenarse a la Cruz de Ribalta, de la que ahora se ha olvidado). Y lo defendió, entre otros, su amigui del alma y compañero de correrías, Sergio Toledo, no hace más de una semana.
Lo más lamentable de este personaje ya extinto no fue solo el tema de las multas impagadas, era la prepotencia y arrogancia, mala educación en definitiva, con la que trataba a los ciudadanos. Recientemente se quejaban los vecinos del centro de recibir insultos y acoso por la calle por el hecho de haber denunciado los ruidos de una colla en Magdalena. O la coordinación del acoso al que sometió a alumnos de la UJI por el hecho de presentar una candidatura independiente frente al “peperío” reinante. Y si siguiera, alargaría demasiado este obituario del triste Ramírez.
Lo que ha puesto de manifiesto la dimisión del concejal no es la valentía de la Sra.Carrasco para dejarle caer, sino la oficialidad de la corrupción de este gobierno local. Sí, corrupción, porque la dimisión lleva implícito el reconocimiento de los hechos. Cuando uno se beneficia de un cargo público para un asunto privado cae en la posible figura de la prevaricación. Y esa figura forma parte del amplio mundo de la corrupción.
Este gobierno de la Sra. Carrasco (PP) nació del odio. Sus integrantes, lejos de practicar la moderación y el buen entendimiento, han seguido trabajando el odio. Desde Trelles, con mensajes, llamadas o increpar de forma pública, hasta las manifestaciones en ruedas de prensa del concejal fake o de la propia Sra.Carrasco (les invito a que lean algunas contestaciones a vecinos que ponen en cuestión alguna de sus medidas. Una mujer que dice servir a todos los ciudadanos). Sí, es un gobierno marrullero, mediocre y ahora corrupto.
VICENTE JAVIER MÁS TORRECILLAS
DOCTOR EN HISTORIA Y ACADÉMICO DE LA RACV
