La portavoz de VOX en Vila-real ha denunciado hoy “el grave descontrol económico del gobierno municipal tras confirmarse la existencia de cerca de 8 millones de euros en facturas pendientes a proveedores, una situación que evidencia, como ha afirmado la portavoz de VOX, Irene Herrero, “años de mala gestión, improvisación y ausencia total de planificación por parte del alcalde, José Benlloch”.
Herrero ha sido contundente: “Que un Ayuntamiento acumule 8 millones de euros en facturas sin pagar no es un problema técnico ni administrativo. Es un fracaso político en toda regla. Es el resultado de gobernar pensando más en la propaganda que en la gestión responsable del dinero de los vecinos”.
Considera inaceptable que el alcalde trate de justificar esta situación en la aprobación tardía del presupuesto, la inflación o la falta de personal. “Un alcalde que lleva más de una década gobernando no puede seguir echando balones fuera. Si falta personal, es su responsabilidad. Si el presupuesto se aprueba tarde, es su responsabilidad. Si se gasta sin respaldo presupuestario, también es su responsabilidad”, ha afirmado Herrero.
La acumulación de deuda no es una cifra abstracta. Afecta directamente a autónomos, pequeñas empresas y proveedores locales que han tenido que asumir retrasos en los pagos mientras el gobierno municipal seguía anunciando proyectos y medidas de impacto mediático. “Es muy grave que se haya llegado a esta situación. Los proveedores no pueden convertirse en financiadores involuntarios del Ayuntamiento. Esto demuestra una gestión económica desordenada y sin previsión”, ha añadido la portavoz.
Herrero advierte además de que la bonificación anunciada del 95% del IBI al comercio local no puede utilizarse como cortina de humo para desviar la atención del problema de fondo. “Apoyar al comercio es positivo, pero no se puede pretender tapar un agujero de 8 millones con anuncios puntuales. Primero hay que garantizar que el Ayuntamiento paga en tiempo y forma. Lo demás es maquillaje político”.
Ante esta situación, VOX Vila-real exige:
– Una auditoría externa e independiente que determine cómo se ha generado esta deuda y quiénes son los responsables.
– La comparecencia urgente del alcalde y del concejal de Hacienda para explicar con total transparencia la situación económica real del consistorio.
– Un plan de saneamiento serio que elimine gasto superfluo y priorice el pago a proveedores y los servicios esenciales.
– El compromiso firme de no trasladar esta mala gestión a los vecinos mediante futuras subidas de impuestos o recortes encubiertos.
“Vila-real merece un gobierno que gestione con rigor, no un alcalde que gobierne a golpe de titular y deje agujeros millonarios en las cuentas municipales. La responsabilidad política tiene nombre y apellidos”, ha concluido Irene Herrero.
VOX reafirma su compromiso con la fiscalización permanente del gobierno municipal y la defensa del dinero de los vecinos frente a la improvisación y el despilfarro.
