La institución colegial reclama la presencia de vigilancia para evitar tragedias como el reciente caso de una enfermera en Benicàssim.
Pareja ha exigido el fin del trato a la enfermera como «auxiliar del médico», recordando que la profesión es un grado universitario y exigiendo la derogación del anacrónico Estatuto de 1973.
El Colegio Oficial de Enfermeros y Enfermeras de Castellón (COECS) acogió ayer en su sede una reunión de trabajo institucional en la que participaron el vicepresidente de la entidad colegial, Francisco Pareja; la directora territorial de Sanidad en Castellón, Eva Suárez; y la portavoz de Sanidad del Partido Popular en las Cortes Valencianas, Nieves Martínez. Durante el encuentro, se abordaron los principales retos, déficits y reivindicaciones históricas que afronta la profesión enfermera en la actualidad.
Uno de los puntos centrales y más urgentes de la reunión fue la exigencia de medidas reales de protección para los profesionales sanitarios, a raíz del trágico asesinato de una enfermera en su puesto de trabajo en Benicàssim. Francisco Pareja trasladó a las representantes de la Administración la incomprensión del colectivo ante la falta de medidas preventivas en los recintos de salud: «Cualquier edificio oficial con gran afluencia de gente, como el Ministerio de Hacienda, el Palacio de Justicia o la propia Conselleria, cuenta con un vigilante jurado y un arco de seguridad. Es inaceptable que a estas alturas los hospitales y centros de salud no cuenten con estas mismas medidas para evitar que alguien pueda introducir un arma y atacar a los profesionales o a los pacientes», advirtió el vicepresidente del COECS. En este mismo contexto, Pareja comunicó a las representantes políticas que el COECS se personará como acusación particular en el caso del asesinato de la compañera, con el fin de llegar hasta las últimas consecuencias legales y defender la dignidad de la profesional.
El fin de normativas de 1973 y el falso debate sobre los médicos
Durante el encuentro, Pareja fue tajante respecto a uno de los principales objetivos del COECS, el cual lamentablemente no ha variado en los últimos 18 años: la exigencia de derogar definitivamente el Estatuto de Personal Sanitario del año 1973. «Es inaceptable que un estatuto preconstitucional, de la época dictadura, continúe aplicándose en la práctica por el mero incumplimiento de la propia Conselleria de Sanitat, que desoye el mandato de la actual Ley de Ordenación de las Profesiones Sanitarias (LOPS)», denunció.
El mantenimiento de esta normativa obsoleta perpetúa la visión anacrónica de la enfermera como «auxiliar del médico». En este sentido, el vicepresidente del COECS quiso zanjar la polémica generada recientemente sobre si la enfermería pretende desplazar a otras profesiones. «Los enfermeros no queremos sustituir a los médicos, porque no queremos que nadie nos sustituya a nosotros; cada profesional tiene su espacio. Lo que exigimos es que se nos deje de tratar como auxiliares, ya que hoy en día los estudios de Enfermería están exactamente al mismo nivel académico que cualquier otro grado universitario», afirmó contundentemente.
Pareja reclamó a Suárez y Martínez que el sistema permita a la enfermería desarrollar todas las funciones para las que está académica y legalmente preparada. «Si se nos permitiera asumir plenamente el triaje y la educación para la salud en Atención Primaria, el sistema funcionaría mucho mejor y se reducirían drásticamente las listas de espera. Y si algún médico cree que la enfermera no debe diagnosticar, le invito a que baje mañana mismo a Urgencias a hacer el triaje, porque decidir la prioridad de un paciente ya es hacer un diagnóstico de salud», aseveró.
Inseguridad jurídica en la indicación enfermera
Otro de los temas abordados fue la actual inseguridad jurídica a la que se enfrentan las enfermeras a la hora de indicar medicamentos. Pareja expuso la paradoja actual con fármacos de venta libre como el paracetamol: «Si un paciente lo compra por su cuenta en la farmacia y sufre un efecto adverso, el farmacéutico no tiene responsabilidad. Sin embargo, si ese mismo medicamento de venta libre lo indica oficialmente una enfermera tras hacer un diagnóstico de salud, la responsabilidad recae íntegramente sobre ella». Desde el Colegio se insta a regular esta situación de manera justa.
Colegios Profesionales diferenciación con los Sindicatos
Por último, ante la manifestación de las representantes políticas de que han intentado otorgar más funciones a la enfermería pero se han encontrado con la oposición sindical, el vicepresidente del COECS recordó a la Administración la necesidad de distinguir a los interlocutores. «A los sindicatos hay que consultarles las mejoras salariales y laborales, y tienen su función. Pero los temas propios del desarrollo de la profesión se hablan con los Colegios Profesionales», subrayó Pareja, recordando que el Colegio representa a la totalidad de las enfermeras (al ser de colegiación obligatoria), mientras que los sindicatos solo representan a sus afiliados.
Como conclusión del encuentro, el COECS se comprometió a remitir a la directora territorial y a la portavoz de Sanidad en Les Corts un informe jurídico en el que se documenta y exige formalmente la derogación del mencionado estatuto del 73 para dar a la enfermería el lugar que le corresponde en el siglo XXI.
