Los asistentes han seguido con expectación un montaje en el que la luz y la pólvora han vuelto a dejar algunas de las escenas más reconocibles de la jornada inaugural.
La participación de los trabucaires, el repique de campanas y la iluminación del Fadrí han marcado varios de los momentos más destacados de una convocatoria que cada año congrega a centenares de castellonenses y visitantes en torno a una celebración profundamente vinculada a la ciudad.
Uno de los instantes más aplaudidos ha llegado con la intervención de los bomberos, encargados de descender para colocar el cartel de la Magdalena en uno de los laterales del monumento, un gesto que se repite cada edición entre el aplauso del público.
La Enfarolà, a cargo de Xaloc y Pirotecnia Alto Palancia (Piroalpa), vuelve a reafirmarse como una de las propuestas imprescindibles del programa festivo, combinando simbolismo, espectáculo y participación en torno al emblema más representativo de Castellón.



