Compromís per Castelló ha señalado que el gobierno de Begoña Carrasco ha destinado más recursos al acto de presentación de la nueva marca turística que a su propia creación, en una decisión que la formación considera un ejemplo claro de política basada en el “autobombo”. En concreto, el proyecto de creación de la nueva marca tuvo un coste de 8.470 euros, mientras que la organización del acto para presentarla ha supuesto un gasto de 18.041 euros.
La concejala de Compromís Vera Bou ha señalado que “es muy grave que se gaste más del doble en la presentación que en el trabajo real de creación de la marca. Esto demuestra que para este gobierno es más importante la foto que el contenido”. Bou ha criticado que “estamos ante un modelo de gestión basado en la apariencia, en llenar espacios y hacer eventos, mientras se deja en segundo plano lo que realmente tiene valor estratégico para el turismo de la ciudad”.
La coalición subraya que buena parte de este gasto se ha destinado a elementos como DJ set, ambientación, producción audiovisual o catering tematizado, lo que, a su juicio, evidencia que se ha priorizado la puesta en escena por encima del trabajo de fondo.
Una marca pagada y aplazada en varias ocasiones
En este contexto, Compromís también cuestiona la gestión del proyecto, ya que la presentación de la marca turística se ha aplazado en varias ocasiones. En primer lugar, estaba previsto presentarla en Fitur, pero el acto se canceló con pocas horas de antelación, sin que llegara a celebrarse. Un hecho que, según la formación, no se entiende teniendo en cuenta que la marca ya estaba pagada desde el 11 de diciembre de 2025.
No obstante, según consta en el acta del Consejo Rector del Patronato de Turismo, la propia presidenta, Arantxa Miralles, justificó la no presentación afirmando que la marca “no estaba preparada”.
Asimismo, Compromís recuerda que posteriormente se anunció una nueva fecha de presentación para el 20 de febrero, que tampoco se cumplió, y que finalmente se ha fijado para el 27 de marzo, acumulando así varios aplazamientos.
Bou ha señalado que “no tiene ningún sentido decir que la marca no estaba preparada cuando ya estaba pagada. Cuando se paga un proyecto, es porque está acabado o en condiciones de ser presentado”. La concejala ha añadido que “estamos ante un hecho grave que evidencia una falta de planificación y de coherencia en un proyecto que debía ser clave para la ciudad”.
Para Compromís, esta sucesión de aplazamientos, junto con la diferencia de gasto entre la creación de la marca y su presentación, refleja un modelo de gestión en el que se prioriza la imagen y el impacto mediático por encima del contenido y la planificación estratégica.
