Dicen que cuando te rodeas de diez o más personas y llegas a pensar que todos son tontos debes reflexionar y llegar a la conclusión de que igual el tonto eres tú.
Esta es la única solución que me queda para resolver el enigma contradictorio constante en el que vivimos.
Empezamos la semana escuchando como nuestro Rey, Felipe VI, traicionaba a España, a los españoles y a nuestra gloriosa historia vendiéndose a la falsa “Leyenda Negra” que ingleses y franceses han fabricado siempre sobre la actuación de España en América tras el descubrimiento, obviando la protección que la corona, la que él ha heredado, dio desde el primer momento a los nativos incluso defendiéndoles de las tribus autóctonas que los esclavizaban.
Ningún país del mundo ha protegido jamás de mejor manera los derechos de los indígenas desde la promulgación de las “Leyes de Burgos” de 1.512 y desde que Isabel La Católica concedió a todos ellos la categoría de ciudadanos españoles.
Se crearon escuelas e incluso universidades mientras en los territorios ocupados por franceses, ingleses y holandeses se arrasaba la población indígena. No hay más que ver los actuales Estados Unidos, donde mandaba España permanecen todas las tribus, donde mandaban anglosajones y franceses no quedó un solo “indio”
Al día siguiente de la traición Real fue la presidenta de nuestra Unión Europea, Ursula von der Leyen, quien se deslizó, por fin, haciendo autocrítica y pidiendo al menos el retraso del cierre de las centrales nucleares como Almaraz por ser la energía más limpia y más barata y señalando a Sánchez por su nefasta política energética. No llegarán a admitir que la Agenda 2030 arruinará Europa pero ya son conscientes de ello.
Como siempre, en la resaca electoral, pretenden vendernos que todos han ganado en Castilla y León, PP, PSOE y VOX. Que quieren que les diga, creo sinceramente que hubo una gran mayoría que perdió, los Castellano-Leoneses.
Por último, a nivel local, ayer nos sorprendieron con la “maravillosa” noticia de que en Magdalena se había rebajado el 20% las quejas vecinales por ruidos.
¿Por qué? ¿Ha habido menos gente en las calles? ¿Se han limitado los decibelios?
Creo que menos ruidos suponen menos diversión y si es cierto que hay que conciliar fiesta y descanso, por una semana, no creo que pase nada por priorizar la primera sobre el segundo.
En fin, el mundo al revés como casi siempre.
