Los campos de cultivo «son hoy más seguros» porque las políticas útiles del PP «dan respuesta a las demandas de alcaldesas y alcaldes», declara. «Los guardas rurales ponen coto a los robos indiscriminados que antes afectaban a los cultivos», declara
Mientras el PSOE recorta plantillas, planifica el cierre de cuarteles y provoca un incremento de los delitos, el PP «trabaja para dar respuesta a un mundo rural que merece mucho más», dice Andrés
La seguridad es uno de los pilares básicos para luchar contra la despoblación en el interior de la provincia de Castellón. Así lo ha puesto en valor el secretario ejecutivo del PPCS, José María Andrés, quien ha puesto en valor que frente al abandono del Gobierno de España «el PP es garantía de soluciones reales y eficaces».
Andrés ha compartido «las buenas ideas de las políticas del PP» en La Jana, un municipio «que hoy disfruta de guardas rurales que dan seguridad a las zonas de cultivo» que «hoy están más protegidas porque los gobiernos del PP responden».
Para Andrés, «esta inversión ha sido crucial», puesto que se garantiza la presencia de profesionales que la Diputación que preside Marta Barrachina financia este año con 300.000 euros en los municipios de interior con menos de 5.000 habitantes. «Un servicio que da seguridad a agricultores y vecinos en general» y que pone coto a robos indiscriminados gracias a la seguridad eficaz y directa que ha sido muy bien recibida por alcaldesas y alcaldes».
A esta acción se suman otras, como las inversiones en materia de rehabilitación y acondicionamiento de cuarteles de la Guardia Civil. «Aquello que el Gobierno de España abandona es el destino de nuestra acción de gobierno». Y así es cómo «invertiremos este 2026 un montante de 220.000 euros para seguir dignificando instalaciones profesionales, como hemos hecho en municipios como Benassal o Segorbe, y mejorando las prestaciones a los ciudadanos».
Reforzar y no desmantelar
En este sentido, desde el PPCS mantienen su apuesta «por reforzar y no desmantelar» los recursos de seguridad que se encuentran localizados en el interior de la provincia. «Con un incremento de la criminalidad que supera el 22% en la provincia y que se encuentra con plantillas incompletas en el interior, lo que necesitamos son más efectivos y cuarteles operativos, no desmantelados».
Porque «el interior es más fuerte cuando sabe que cuenta con la presencia de la Guardia Civil» y casos como el de la zona de Segorbe, con poco más de una veintena de agentes destinados para cubrir 60 municipios y pedanías, «provoca una presión insostenible y unos tiempos de respuesta lógicamente dilatados».
