Denuncia, así, que numerosas calles de Vila-real presentan una acumulación descontrolada de cables, cajas y empalmes visibles que generan un grave impacto visual, especialmente en zonas con edificaciones antiguas.
La portavoz de VOX en el municipio, Irene Herrero, ha señalado que “Vila-real no puede seguir dando una imagen de abandono y dejadez por la falta de control sobre el cableado en fachadas. Estamos ante un problema evidente que afecta tanto a la estética urbana como a la seguridad de los vecinos”.
Y ha subrayado que esta situación no solo provoca contaminación visual, sino que también puede suponer riesgos derivados de instalaciones en mal estado o abandonadas. “No hablamos solo de imagen, hablamos también de seguridad y de responsabilidad”, ha advertido.
INVENTARIO, RETIRADA Y ORDENACIÓN
La iniciativa plantea la elaboración de un inventario municipal del cableado visible para detectar instalaciones en desuso y localizar las zonas más afectadas. Asimismo, propone exigir a las compañías eléctricas y operadoras de telecomunicaciones la identificación de sus instalaciones y la retirada inmediata de aquellas que ya no estén en funcionamiento.
“Las empresas deben asumir su responsabilidad y dejar de ocupar el espacio público sin control. No puede ser que se acumulen cables durante años sin que nadie actúe”, ha afirmado Herrero.
Además, la moción apuesta por una ordenación progresiva del cableado mediante soluciones técnicas que reduzcan el impacto visual, como la canalización interior o el uso de infraestructuras compartidas.
MEJORAR LA IMAGEN Y EL ORDEN URBANO
VOX defiende que esta medida es clave para avanzar hacia un municipio más ordenado, seguro y cuidado, incorporando estos criterios en futuros proyectos de reurbanización y mejora del espacio público.
“Queremos un Vila-real limpio, ordenado y con una imagen acorde a lo que merecen sus vecinos. No podemos normalizar el desorden ni la degradación del entorno urbano”, ha concluido Herrero.
