Las explotaciones ganaderas han de aumentar de forma preventiva las medidas de desinsectación.
La Unió Llauradora i Ramadera valora de forma positiva la resolución de la Conselleria de Agricultura por la que se adoptan medidas cautelares frente a la dermatosis nodular contagiosa en el bovino, una enfermedad vírica de elevada propagación que puede tener importantes consecuencias para el sector.
La organización considera que las medidas establecidas son, en términos generales, proporcionadas y técnicamente adecuadas para prevenir la entrada y difusión de la enfermedad, especialmente en un contexto de aumento del riesgo sanitario en territorios próximos. En este sentido, LA UNIÓ destaca como razonables actuaciones como la cuarentena de animales procedentes de zonas de riesgo, las medidas de inmovilización, los controles en mataderos o las obligaciones de limpieza, desinfección y desinsectación previstas en la resolución.
No obstante, LA UNIÓ señala que determinadas obligaciones, como la desinsectación de animales y explotaciones en casos de entrada desde zonas de riesgo, pueden suponer un coste adicional puntual para las explotaciones, aunque en muchos casos ya forman parte de los programas sanitarios habituales.
En este contexto, La Unió Llauradora i Ramadera recomienda, desde un punto de vista técnico y de bioseguridad, que las explotaciones ganaderas refuercen de forma preventiva las medidas de desinsectación, incluso más allá de las exigencias estrictamente establecidas en la normativa, con el objetivo de reducir al máximo el riesgo de transmisión de la enfermedad. Esta recomendación adquiere especial relevancia en los sistemas de producción extensivos, donde las condiciones ambientales incrementan la exposición a vectores y, por tanto, la probabilidad de contagio, lo que implica también un mayor esfuerzo económico para las explotaciones.
Por ello, LA UNIÓ considera que el enfoque más eficaz pasa por reforzar y adaptar el sistema existente de financiación de las Agrupaciones de Defensa Sanitaria (ADS), que ya canalizan este tipo de actuaciones sanitarias.
En concreto, propone incrementar los límites actuales de financiación de las ADS, que en la actualidad se sitúan en torno a 32.000 euros por agrupación, con topes por explotación y por UGM, lo que en la práctica dificulta que puedan asumir nuevos costes como los derivados de tratamientos adicionales de desinsectación.
Asimismo, LA UNIÓ advierte de que la reciente modificación en el cálculo de las UGM, que reduce el coeficiente de la vaca reproductora de 1 a 0,8 UGM, supone una merma efectiva de la capacidad de acceso a las ayudas de aproximadamente un 20%, lo que limita aún más el margen de actuación de las ADS para cubrir estos costes.
En este contexto, plantea la necesidad de ampliar la “ventana de ayuda” de las ADS, incrementando tanto los topes económicos como los importes por explotación y por UGM, de forma que puedan incorporar sin dificultad estos tratamientos dentro de sus programas sanitarios.
En palabras de LA UNIÓ, “las medidas adoptadas son necesarias y van en la buena dirección para proteger la cabaña bovina, pero es fundamental ajustar los instrumentos de apoyo existentes para que las ADS puedan asumir con normalidad estos costes adicionales sin verse limitadas por los actuales topes económicos”.
La organización concluye que una correcta adaptación del sistema de ayudas permitirá garantizar la eficacia de las medidas sanitarias sin generar tensiones innecesarias en las explotaciones ganaderas, reforzando así la prevención frente a la enfermedad.
