«Es un firme paso para garantizar un digno acceso a la vivienda y facilitar la construcción de nuevas vidas. Nuevas historias que tendrán lugar en Tírig. Disponemos de siete nuevas viviendas que llenarán de felicidad a muchas familias», ha valorado el alcalde de Tírig, Juanjo Carreres.
El inmueble finalizado consta de siete viviendas: cuatro de ellas de tres habitaciones y tres viviendas de dos habitaciones, además de pasillo, cocina con alacena, cuarto de baño, salón-comedor y una superficie aproximada de 80 metros cuadrados. Cada una de las viviendas se destinarán a domicilio permanente y habitual de la persona adjudicataria y su unidad familiar.
De esta manera, el proceso para el arrendamiento ya se ha iniciado. Todas las personas interesadas en obtener la adjudicación de una de las viviendas posee 20 días hábiles, a contar desde el 10 de abril, para postular su candidatura presentando la documentación correspondiente en el Registro General del Ayuntamiento de Tírig o en sede electrónica municipal. Las bases definitivas, que incluyen las condiciones y toda la información que determinarán la futura adjudicación de los siete inmuebles, han sido publicadas en el Boletín Oficial de la Provincia en fecha de 9 de abril y se pueden encontrar en la página web municipal: https://tirig.es/plec-de-condicions-per-a-ladjudicacio-de-set-habitatges-municipals-en-regim-de-lloguer-de-caracter-social/
El alcalde ha destacado que «el proyecto es una pieza fundamental para construir el Tírig del futuro. Es imprescindible generar nuevas oportunidades para familias y jóvenes que desean residir y crecer en el pueblo. Este proyecto permite ofrecer una vivienda digna y asequible». El precio de alquiler se ha fijado en 200 euros para las viviendas de dos habitaciones y 250 euros para los hogares con tres habitaciones.
Las viviendas municipales están ubicadas en el Carrer de la Pau, 40. Una dirección de gran calado histórico para el vecindario, pues el solar pertenecía a la antigua cooperativa agrícola que «tanta riqueza y desarrollo creó y que ahora permite continuar crecer como pueblo, un símbolo heredero del carácter agrícola y luchador de Tírig», expresa Carreres.
