La Declaración Institucional socialista insta al “apoyo a todas las políticas de memoria que condenan la dictadura franquista” y al “rechazo a las pretensiones de la derecha respecto a la memoria, como la negación de la represión franquista, la inacción o retroceso en políticas de memoria o su pretensión de equiparar bandos de la Guerra Civil, impidiendo que las víctimas de la dictadura recuperen su legado y dignidad”