
En 1988, el director de cine Fernando Colomo, dirigió la comedia «Bajarse al moro» protagonizada, entre otros por Verónica Forqué y Antonio Banderas. El argumento relataba las vicisitudes de una madrileña que viajaba a Marruecos para comprar hachís y revenderlo en España. Esta película fue una adaptación de la obra de teatro homónima de José Luis Alonso.
Durante estos días hemos podido ver cómo el Presidente en funciones de nuestro Gobierno está disfrutando, a todo lujo, de sus vacaciones en el Reino de Marruecos. Entendemos que se escape a ese poco amistoso país ya que no puede pasear por nuestra querida Patria sin que la gente le grite y le muestre su rechazo.
No creo que, cómo en la cinta de Colomo, el sátrapa de La Moncloa haya viajado hasta el país vecino para adquirir cualquier tipo de droga, aunque siendo un político y del PSOE, «de casta le viene al galgo». Pero hay que pensar que, si lo necesitara, encontraría, sin ninguna duda, otra forma de adquirir las citadas sustancias.
Parece curioso que, con la de lugares atractivos que hay en nuestra piel de toro y que, además, le resultan gratis total, ya que hasta ahora sólo ha ido a lugares del Patrimonio Nacional, o sea a costa de todos nosotros, decida desplazarse al reino alauita. ¿Tendrá algunas razones ocultas?
Se me ocurre una muy evidente: Ha ido a recibir órdenes o a acordar el pago de nuevas prestaciones a Mohamed VI, o también las dos cosas. Para que no le pase lo mismo que le ocurrió en su último viaje, que monarca marroquí no le quiso recibir, lo ha camuflado como viaje de placer, y de esa forma, el ridículo no es tan flagrante.
Una vez llegado hasta allí, podría pedir al Gobierno marroquí que le montaran un recorrido por la ruta (de sur a norte) que hacen todos los años miles y miles de subsaharianos para atravesar Marruecos desde su frontera más meridional hasta los puntos de estancia cerca de Melilla y Ceuta.
Otros puntos dignos de visitar serán los embarcaderos desde dónde salen los inmigrantes ilegales en distintas embarcaciones preparadas para esas travesías. Que le enseñen a El Fraudillo, como es la logística y funcionamiento de esos puertos.
Sería muy interesante para nuestras fuerzas de seguridad y nuestro ejército comprender cómo es posible que, nadie, absolutamente nadie sepa de la existencia de esos puntos de embarque y cómo es posible que nadie vea tampoco a miles y miles de personas recorriendo el país y pasando desapercibidos.
Otra cuestión es le permeabilidad de las fronteras marroquíes, entran a raudales los ilegales y nadie les pide ningún tipo de documentación. Igual es que, para ahorrar costes, los marroquíes han sustituido a la policía y el ejército en las fronteras por ONGes
En un ejercicio de desconfianza, se podría pensar que, previo su pago en metálico, todos estos individuos son transportados por medios de locomoción facilitados por el Gobierno alauita. Y, lo más sorprendente, todos los que están esperando el asalto a las vallas españolas, que son millares. Pasan desapercibidos a los ojos de las fuerzas de Marruecos.
Misteriosamente, cuando los ilegales alcanzan las vallas de nuestras ciudades autónomas, se hacen visibles y aparecen nítidamente ante los ojos de nuestra Guardia Civil y Policía Nacional. Quizás esto se deba a que, entre los millones de euros de material que le hemos regalado a Mohamed VI, no había gafas de visión para detectar ilegales.
No nos engañemos, se está negociando la entrega de plazas españolas a Marruecos, con la connivencia de la OTAN y la ONU. No en vano Marruecos es un aliado preferencial para los Estados Unidos y un socio preferente para la UE. Sólo tenemos que ver que desde Bruselas se cargan nuestra agricultura, ganadería y pesca y se beneficia todo lo que venga de nuestra frontera sur.
Poco a poco, sin prisas, pero sin pausas, miles y miles de ilegales en edad militar, están entrando en España, con la complicidad de nuestros políticos, preparando, a no mucho tardar la toma del poder de muchas partes de nuestro territorio nacional.
Otro dato para la Historia. Sólo tres Presidentes españoles han pasado sus vacaciones en el reino alauita. ¿Adivinan ustedes de que partido eran? Exacto, del PSOE. ¿Adivinan los nombres? Felipe González, José Luis Rodríguez Zapatero y Pedro Sánchez. Las casualidades no existen.
Se han «bajado al moro» para seguir vendiendo España y poner las bases de la destrucción de nuestro país y nuestra Historia. De paso, estarán mirando propiedades para adquirir y emigrar cuando les vengan mal dadas. Allí vivirán lujosamente con el latrocinio y el expolio al que nos han sometido.
¡¡VIVA ESPAÑA!! ¡¡ARRIBA ESPAÑA!!
Luis Andrés Cisneros