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Lisboa como mesa compartida

La Fundación Caja Castellón impulsa un diálogo cultural entre el Mediterráneo y el Atlántico

La Fundación Caja Castellón continúa consolidando su línea de vertebración territorial de la cultura mediante la construcción de vínculos entre escenas artísticas periféricas, pero profundamente activas y conectadas con la creación contemporánea europea. En este contexto, una delegación de la entidad ha realizado recientemente una estancia de trabajo en Lisboa con el objetivo de fortalecer relaciones institucionales y abrir nuevas vías de colaboración entre el ámbito cultural valenciano y la escena artística portuguesa.

La visita contó con la participación de Luis Prados Covarrubias, consejero cultural de la Embajada de España en Portugal; Leopoldo Monfort y Alfredo Llopico, en representación de la Fundación Caja Castellón; la galerista y curadora Mercedes Cerón; y Rute Reimão, curadora de la Galeria Santa Maria Maior de Lisboa. El encuentro permitió iniciar una conversación estratégica en torno a las posibilidades de cooperación entre la fachada mediterránea levantina y la Lisboa atlántica, dos territorios que comparten dinámicas culturales alejadas de las grandes centralidades europeas, pero caracterizadas por una creciente capacidad de innovación y producción artística.

El eje principal del viaje fue la visita a la exposición colectiva O Banquete (1), presentada en la Galería Nave de Lisboa. El proyecto funciona simultáneamente como exposición, plataforma de pensamiento y espacio de relación entre artistas, instituciones y agentes independientes. Más allá de la contemplación de las obras, la estancia permitió abrir líneas de colaboración entre artistas valencianos y portugueses, especialmente en el ámbito de los intercambios curatoriales y las redes de producción contemporánea que materializarán en Castellón y Lisboa a partir del próximo diciembre.

La exposición reúne a los artistas portugueses João Campolargo Teixeira, Beatriz Capitulé, Sebastião Castelo Lopes, André Filipe Rodrigues, Maria Inês Gomes, João Marques, Maria Máximo, Beatriz Neto, Francisco Pinto de Almeida, Leonardo Quintaneiro y André Vaz, seleccionados entre 96 propuestas recibidas en una convocatoria abierta. El conjunto ofrece una radiografía precisa de las prácticas emergentes portuguesas actuales, articuladas a través de lenguajes híbridos y procesos abiertos que abordan cuestiones vinculadas al cuerpo, la memoria, el territorio, la espiritualidad y la materialidad ecológica.

La curaduría, desarrollada por Mercedes Cerón, incorpora además un comité ampliado integrado por artistas, comisarios y responsables institucionales de distintos contextos europeos. La presencia de perfiles vinculados a Lisboa, Berlín o Castellón aporta una dimensión transnacional especialmente significativa en un momento en el que numerosas escenas periféricas europeas buscan construir modelos horizontales de cooperación cultural.

Uno de los elementos centrales de O Banquete (1) es una gran mesa corrida que articula todas las obras dentro de un mismo espacio de relación. La decisión curatorial trasciende lo formal para convertir la mesa en metáfora de una comunidad provisional donde las piezas dejan de afirmarse como entidades aisladas y pasan a convivir dentro de un ecosistema compartido de resonancias y tensiones.

La referencia al diálogo platónico El Banquete resulta así plenamente coherente: igual que en el texto clásico el conocimiento emerge del intercambio entre voces y sensibilidades distintas, la exposición entiende el espacio artístico como un territorio de coexistencia donde el significado surge precisamente del contacto entre diferencias.

La estancia en Lisboa permitió constatar las afinidades existentes entre las escenas culturales del Mediterráneo levantino y el contexto atlántico portugués. Ambas comparten una condición periférica respecto a los grandes centros artísticos europeos, pero también una voluntad creciente de generar modelos propios de producción cultural, más flexibles, colaborativos y relacionales.

En este sentido, la implicación de la Fundación Caja Castellón apunta hacia nuevas formas de diplomacia cultural basadas no únicamente en la representación institucional, sino en la creación efectiva de redes de trabajo entre artistas, espacios y territorios.

La exposición O Banquete (1) podrá visitarse en Lisboa hasta el próximo 26 de junio y se presenta como una imagen especialmente elocuente de un ecosistema cultural en construcción: heterogéneo, a veces precario, pero sostenido por la capacidad de generar vínculos reales entre prácticas, instituciones y comunidades diversas. Una mesa compartida que, más que cerrar una conversación, parece inaugurarla.

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