Días de Campo ha vuelto a transformar la localidad en un punto de encuentro internacional para la música electrónica, la naturaleza y la convivencia en un entorno único. El festival ha convocado a 2.500 asistentes procedentes de países de todo el mundo, favoreciendo la dinamización y la desestacionalización turística de Montanejos, con alojamientos llenos desde hace meses.
Días de Campo reúne a público llegado de países como Australia, Países Bajos, Reino Unido, Francia, Rumanía, Croacia, Italia y Portugal. Esta dimensión internacional refuerza la proyección de Montanejos más allá del ámbito provincial y autonómico y vincula el nombre del pueblo a una propuesta cultural que ha logrado hacerse un espacio propio dentro del panorama internacional de festivales.
Lo ha logrado, además, manteniendo la esencia que lo vio nacer hace ya nueve años: un festival boutique que, más allá de la amplia programación musical -120 artistas en seis escenarios-, persigue generar una experiencia completa, en contacto directo con la naturaleza y con una forma de vivir el festival más cercana y respetuosa con el entorno.
Una de las principales novedades de esta edición es The Playground, una feria dentro del propio festival que incorpora cinco estands de juegos y amplía la dimensión lúdica de la cita. Por tres euros, los asistentes pueden participar en diferentes pruebas con premios como una bicicleta de montaña valorada en 6.000 euros, gafas de edición limitada, merchandising exclusivo, el reloj del rapero Central Cee o premios de la Gran Ruleta de Días de Campo, entre ellos abonos y accesos de backstage para la próxima edición.
La programación se completa con actividades paralelas como rafting, que refuerzan la conexión entre el festival y el entorno natural de Montanejos.
