El Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades (MICIU), a través de la Agencia Estatal de Investigación (AEI), ha publicado la resolución provisional de la convocatoria 2025 para la adquisición de equipamiento científico-técnico en centros de investigación y universidades, en la que se destinan 268 ayudas por valor de 103,8 millones de euros. Dentro de esta convocatoria, el Ministerio ha resuelto conceder cerca de un millón de euros a dos centros de la Universitat Jaume I de Castellón.
La finalidad de esta convocatoria es proveer de equipos de última generación para servicios comunes de investigación, favoreciendo con ello su gestión especializada y eficiente, así como la expansión del uso y el acceso generalizado a dichos servicios comunes por parte de los grupos de investigación.
Tal y como recoge la resolución provisional, las actuaciones de equipamientos que han sido propuestas para financiación en la provincia de Castellón son tres:
- El Instituto Universitario de Plaguicidas y Aguas (IUPA), de la Universitat Jaume I: 410.342 euros.
- El Servicio Central de Instrumentación Científica (SCIC) de la Universitat Jaume I, con dos actuaciones a las que se han destinado 169.884 y 332.174 euros.
Las ayudas serán cofinanciadas por la Unión Europea a través del Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER), dentro del Programa Plurirregional de España FEDER 2021-2027.
En total, en la Comunitat Valenciana se han destinado 11,3 millones de euros dentro de esta convocatoria. Por Comunidades Autónomas, Andalucía es la que más financiación recibe (37,5 millones de euros), seguida de Cataluña (15,9 millones de euros), Comunitat Valenciana (11,3 millones de euros) y Madrid (8,5 millones de euros).
La ministra de Ciencia, Innovación y Universidades, Diana Morant, ha manifestado que “el Gobierno de España trabaja para que los investigadores e investigadoras de nuestro país tengan los mejores equipos para hacer ciencia de excelencia en nuestro país”.
La subdelegada del Gobierno en Castellón, Antonia García Valls, ha señalado la importancia de estos fondos “para impulsar la I+D+i, contribuir a la generación de conocimiento científico y tecnológico de calidad y, especialmente, para ayudar a instituciones como la Jaume I de Castellón a mejorar su equipamiento científico-técnico y fortalecer así su competitividad”.
Casi 104 millones en ayudas
Entre los equipamientos que se van a financiar destaca una ayuda de 2 millones de euros, a la Universitat Autònoma de Barcelona (UAB), para un proyecto del ámbito de Biociencias y Biotecnología destinado a la adquisición de un microscopio electrónico de transmisión (TEM) de 200 kV, que permitirá la modernización de la infraestructura de microscopía de la universidad.
Otra ayuda, de cerca de 1,2 millones de euros va a la Universitat de Valencia, para un equipamiento de Resonancia de Spin Electrónico que permita usar la banda X (10 GHz) y la banda Q (35 GHz) tanto en modo continuo como pulsado. En la actualidad, sólo hay un aparato de banda Q pulsada en España, y los pocos equipos pulsados disponibles en nuestro país sólo disponen de banda X pulsada lo que nos colocará en una situación notable en Europa.
Esta técnica es análoga a la resonancia magnética nuclear (RMN), pero realizando la resonancia entre los estados de electrones desapareados. Sus aplicaciones son muy variadas, incluyéndose el estudio de la estructura electrónica en materiales magnéticos y radicales, las conformaciones de proteínas y sistemas biológicos, los contaminantes medioambientales y el control de radicales en alimentos.
Asimismo, la Universidad de Córdoba recibirá 1,6 millones de euros para la adecuación y puesta en funcionamiento de un laboratorio de diagnóstico, aislamiento, estudio y caracterización de patógenos y contaminantes zoonósicos y emergentes destinado al diagnóstico e investigación de patógenos y contaminantes en animales domésticos y silvestres, alimentos, vectores artrópodos y muestras ambientales en nivel II de biocontención.
El número de enfermedades emergentes y re-emergentes (EE-RE) se ha incrementado en las últimas décadas, siendo un importante reto para la salud global. Esta infraestructura, pionera en Andalucía, zona de alto riesgo de aparición de EE-RE, responde a demandas de conocimiento y de transferencia vinculados a la salud pública, sanidad animal y salud ambiental.
La convocatoria 2025 está cofinanciada por la Unión Europea a través del Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER).
