Nada más lejos de mi intención que convertirme en analista político, menos aún si hablamos de política internacional, pero tampoco, creo yo, soy un total ignorante al que le pueden contar cualquier cosa, en cualquier medio, y creérselo.
Me hago todos los días muchas preguntas a las que no encuentro respuesta.
¿Ha servido para algo la guerra de Ucrania? Ya nadie se acuerda del pueblo ucraniano y ya nos hemos acostumbrado a que Putin haya invadido un estado libre y matado a miles de habitantes solo por su fanatismo y su afán expansionista, al margen de no seguir entendiendo que Ucrania es la madre de Rusia, ¿O es eso lo qué no soporta?
¿Ha servido para algo la intervención militar de USA en Venezuela? Sigue habiendo miles de presos políticos, siguen sin reconocer los resultados electorales, siguen negociando con las droga y el petróleo y siguen mandando y forrándose los mismos.
¿Ha servido para algo la guerra en el Líbano? Israel sigue teniendo el problema, ha gastado miles de millones en crear una franja de 20 Kms en su frontera norte pero siguen existiendo y operando con total impunidad tanto Hamás como Hezbolá.
¿Ha servido para algo la guerra de Irán? Los iranís siguen siendo víctimas de la represión de los asesinos ayatolás que han matado a miles de ciudadanos, ejecutado a otros miles, incluidos menores de edad, e impiden el desarrollo de un país que hace décadas mandaba a sus mujeres a estudiar a universidades como la Sorbona o Harvard.
¿Han servido para algo las amenazas al asesino régimen cubano? Los cubanos siguen sin luz, sin pan y sin futuro.
Mientras, en Barcelona, se reúnen todos los progrecomunistas de medio mundo liderados por Pedro Sánchez, representante del más radical y rancio socialismo europeo, y por Lula Da Silva, líder del Foro de São Paulo, un foro de partidos y grupos políticos de izquierda de Hispanoamérica, reformistas de centro izquierda y hasta colectividades políticas de izquierda revolucionaria, fundado por el Partido de los Trabajadores de Brasil en 1990.
En la “reunión” de los más amigos de los cárteles de la droga se ha rendido homenaje al Foro de Davos, al mentiroso movimiento bolivariano, y a la supremacía de la mentira latinoamericana sobre la verdad hispanoamericana.
¿Para qué? Supongo que para “hacer piña” y salir del “susto en el cuerpo” que les ha metido un “zumbado” como Donald Trump que parece pretende liberar a todo el Sur de América de “chorizos”, narcodictadores y traficantes que se encuentran bajo la protección de Irán, de Rusia y del terrorismo que los dos financian.
Nunca es tarde si la dicha es buena. Esperemos que tanta bomba y tanta muerte alguna vez sirva para algo, sino habrán fracasado “los buenos” y seguirán mandando “los malos”.
